Gastronomía Promoción y Marketing

El Triangulito más amado por los argentinos se renueva

Triangulitos Adler

Siempre es hora de un Adler

Haciendo honor a sus 60 años en el mercado argentino, los clásicos triangulitos Adler relanzan su propuesta. Es el ¨quesito¨ que se puede comer a toda hora: tanto entre los adultos que lo vinculan a su infancia, como entre los millennials que lo consumen por su versatilidad.

Ocupa la categoría de ¨clásico¨: en la picada, en las recetas simples y la cocina familiar, en el picoteo entre horas. Este clásico vuelve recargado de la mano de otro ¨clásico¨: Alicia, la voz del 113.

Adler es un quesito súper versátil: se puede disfrutar de mil formas y en cualquier lugar: no requiere refrigeración, es apto para cocinar, viene porcionado con lo cual también puede convertirse en una colación a mitad del día, aporta calcio y proteínas, se presenta en versión Light reducido en calorías, y en versión feteada para sandwiches (en este caso sí es necesario conservarlo en heladera).

Y como todo clásico, tiene su historia. Nació en la Adler-Kase Werke G. m. b. H, que en 1897 instituyó la elaboración de queso en porciones triangulares. En 1921 la misma fábrica lanzaría al mercado la propuesta del queso en porciones, el clásico ¨Triangulito¨, que logró aceptación a nivel global. Con el tiempo se fueron incorporando sabores variados, hoy disponibles.

En el mercado argentino, la aceptación y popularidad de la marca hizo que en 1959 se instale una planta industrial especialmente destinada a su producción, en pleno corazón de la cuenca lechera Santafesina. Los sabores disponibles en el mercado argentino incluyen Fontina, Fontina Light, Jamón, Salame, Queso Azul y Gruyere.

El Queso Adler no necesita refrigeración,100% elaborado a partir de ingredientes de primera calidad y es apto para celíacos (a excepción de los sabores Jamón y Salame).

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