Nahuelpan: memoria, sabores y cultura viva a 18Km de Esquel
Si hay un sitio que se caracteriza por su cultura, su identidad y su escencia, es la comunidad Nahuelpan. Ubicada a 18 km de Esquel, el paisaje se compone por mallines patagónicos, un suelo semiárido y montañas que enaltecen la mirada.
Allí se encuentra la estación a la que arriba el Viejo Expreso Patagónico “La Trochita”, declarado Monumento Histórico Nacional desde 1999. El nombre Nahuelpan proviene del mapudungun, lengua del pueblo mapuche, y está formado por dos palabras: “Nahuel” (tigre) y “Pan” (puma). Fue el apellido del cacique Francisco, que habitaba la zona entre 1885 y 1890.
Este paraje posee una rica herencia cultural que se expresa en sus saberes, prácticas y manifestaciones cotidianas. Estos elementos conforman un patrimonio vivo que refleja la identidad mapuche-tehuelche y la relación de sus habitantes con el territorio. Desde sus rituales y festividades, hasta la memoria albergada en el Museo de Culturas Originarias Patagónicas
“La Trochita”, el último tren a vapor
El Viejo Expreso Patagónico, es el único tren del mundo de trocha angosta a vapor que conserva sus piezas originales y constituye uno de los atractivos más representativos de la región. Por su inconfundible sonido, su identidad y las sensaciones que evoca, viajar en “La Trochita” es una experiencia inolvidable.
Este tren ofrece un recorrido turístico de aproximadamente tres horas de duración, cubriendo 38 kilómetros en total entre Esquel y Nahuelpan. Cuando llega a la Estación Nahuelpan por aproximadamente 45 minutos los viajeros pueden recorrer el lugar y conocer parte de la cultura.
La Trochita cuenta con un vagón accesible, adaptado con rampa para el acceso de personas usuarias de silla de ruedas. Además, ofrece el acompañamiento de guías a bordo, la posibilidad de viajar con mascotas y un coche bar donde se sirven bebidas y deliciosas elaboraciones caseras.
El Museo de Culturas Originarias Patagónicas
Ubicado junto a la histórica estación del tren La Trochita, el Museo de Culturas Originarias Mapuche-Tehuelche invita a descubrir la esencia viva de los pueblos que habitan esta tierra desde tiempos ancestrales.
Creado para visibilizar, preservar, celebrar la cultura mapuche-tehuelche, además de fortalecer las práctica y saberes, los conocimientos y el lenguaje cultural propio, este espacio se ha convertido en un punto de encuentro entre el pasado y el presente.
Recorrer sus salas es viajar por la historia y la cosmovisión de un pueblo que mantiene vivas sus tradiciones a través del arte, los tejidos, la platería y la música. Entre sus piezas más destacadas se encuentran fotografías históricas, herramientas ancestrales, cerámicas, joyas, vestimentas típicas y telares, junto con instrumentos musicales.
El museo también es una ventana abierta a la actualidad de las comunidades: algunas continúan viviendo en contacto directo con la naturaleza, mientras otras integran sus raíces a la vida urbana, manteniendo siempre el orgullo de su herencia cultural.
La Casa de las Artesanas y feria artesanal
En el corazón de la comunidad Nahuelpan, junto a la estación del histórico tren La Trochita, se encuentra un espacio representativo del trabajo colectivo y el arte ancestral: la Casa de las Artesanas.
Desde 1996, este lugar impulsa el talento de mujeres rurales mapuche-tehuelches que, con sus manos y su saber heredado, tejen historias en cada hilo. Nacida como una forma de fortalecer la economía local y mejorar las condiciones de venta de sus productos, la Casa se convirtió en un verdadero punto de encuentro cultural y artesanal.
En su acogedor salón de exposición y ventas (inaugurado en 1999) se pueden admirar y adquirir piezas únicas y cargadas de identidad. Cada color, cada diseño, refleja una manera de ver y sentir el mundo, transmitida de generación en generación. Además, el espacio recibe y exhibe artesanías provenientes tanto de la zona como de la provincia en general.
En Nahuelpan también es posible visitar la Feria de Artesanos y descubrir los colores, aromas, sabores y texturas que dan vida a la cultura local.
En este espacio, artesanos y emprendedores de Esquel y Trevelin se suman esporádicamente y comparten su talento y creatividad, ofreciendo una gran variedad de productos únicos elaborados con pasión y dedicación. Cada puesto tiene una historia particular y cada objeto es una muestra del espíritu emprendedor y artístico de la región.
También es posible visitar otras experiencias turísticas como la Casa de Piedra, ubicada sobre la Ruta 40, una casa de adobe que te invita a recorrer la historia a través de la gastronomía y el sendero Huella del “MAÑKE”, una caminata que incluye la degustación de una merienda ancestral, con productos como el ñaco, muday, tortas fritas y un menú sin TACC.