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Pantanal: aventura y sustentabilidad en un destino exótico

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Jaguares y yacarés forman parte del paisaje, en el cual se puede navegar por ríos majestuosos, animarse a un safari, conocer criaderos de especies en extinción y recorrer la selva a ritmo de cabalgata. El destino turístico brasileño es una de las mayores reservas naturales del planeta.

Safaris para el avistaje de animales salvajes, cabalgatas por llanuras exuberantes, paseos en canoas a través de la naturaleza más agreste y caminatas en medio de la vegetación, son todas experiencias que se pueden vivir en el Pantanal brasileño. Una mezcla de aventura, ecoturismo y destino exótico.

Considerada una de las reservas de biodiversidad más importantes del mundo, el Pantanal brasileño es un destino apetecido por los viajeros por ser un ecosistema riquísimo en flora y fauna, y meca global del turismo sustentable. Allí, la inmersión en la naturaleza es total.

En su extensión de más de 340 mil km cuadrados, el Pantanal abarca los estados de Mato Grosso y Mato Grosso do Sul y zonas aledañas a las fronteras con Bolivia y Paraguay. Mato Grosso es un estado privilegiado en términos de biodiversidad, ya que es el único de Brasil en tener tres de los principales biomas del país: el amazónico, el cerrado y el Pantanal.

Declarada patrimonio de la humanidad, y reserva de la biósfera mundial, la región es el hábitat de animales silvestres —cocodrilos, jaguares y pirañas— y de miles de peces y aves tropicales.

La mejor época para viajar a Pantanal es entre julio y octubre, cuando ya pasaron las lluvias, si bien durante la noche la temperatura cae de forma brusca, por lo que conviene llevar ropa de abrigo. Las posadas de la región ofrecen paquetes de 3 a 5 días que generalmente incluyen guías para recorrer los paisajes más agrestes de forma segura y accesible. La mayoría ofrece paquetes con paseos y comidas, para mayor comodidad de los viajeros.

Estas son algunas de las mejores opciones para iniciarse en los encantos de Pantanal.

Chapada dos Guimarães y Cáceres, la puerta de entrada

Para adentrarse en el universo vasto del Pantanal, el mejor punto de partida es Cuiabá, capital del estado de Mato Grosso. A tan sólo 50 km se encuentra el Parque Nacional da Chapada dos Guimarães, desde donde se observa una parte del humedal que caracteriza a la región. Entre sus atractivos se cuentan elevaciones rocosas, cascadas, ríos y pantanos; las largas caminatas se alternan con baños en los saltos de agua y arroyos, que abundan en la superficie de 33 mil hectáreas. Un paraje ineludible es la cascada Véu de Noiva y su salto de 86 metros; también la Cidade de Pedra, un cañón con formaciones puntiagudas que recuerdan a los castillos medievales.

Otra opción es seguir en auto hacia Cáceres, situada a poco más de 200 km de Cuiabá. Una vez instalado, se puede tomar un paseo desde el puerto fluvial por el río Paraguay, un modo ideal de introducirse en esta geografía. Hay una gran variedad de embarcaciones que realizan itinerarios de distinta duración, incluyendo un safari y paseo fotográfico con la posibilidad de avistar plantas, peces, aves y, posiblemente, pumas y jaguares.

En Cáceres se encuentra el Museo Histórico de la ciudad, un edificio neoclásico construido en 1922. Este recinto, otrora Mercado Municipal, alberga más de 10 mil piezas arqueológicas que muestran la cotidianidad de las etnias indígenas.

+ información:
http://visitbrasil.com/es/experiencias/aventura-pantaneira.html

Parque Nacional del Pantanal

Es uno de los parques nacionales más importantes del país, declarado por la UNESCO como patrimonio de la humanidad. Considerado como una reserva de la biósfera mundial, posee 135 000 hectáreas y funciona como una zona de protección del ecosistema planetario.

Los visitantes deben tramitar una autorización previa, emitida por el Instituto Chico Mendes de Conservação da Biodiversidade (ICMBio). La mejor época para viajar es entre mayo y septiembre, cuando llueve menos, y entre abril y mayo -cuando las aguas comienzan a bajar- es la mejor época para la observación de la fauna.

Durante el viaje a la mayor sabana inundable del planeta, también es posible echar un vistazo a la rutina de los investigadores que trabajan en la conservación de especies amenazadas, como es el caso del Projeto Arara Azul (Proyecto Papagayo Azul), que trabaja en el Pantanal desde 1990, y ya contribuyó al aumento de la población de 1.500 a 5.000 ejemplares de especies, especialmente del papagayo azul que se hizo célebre a nivel global con el film Río.

+ información:
http://visitbrasil.com/es/atracoes/parque-nacional-do-pantanal-matogrossense.html
http://www.projetoararaazul.org.br

Corumbá, corazón natural y cultural

Llegar hasta Corumbá, en Mato Grosso do Sul, requiere un viaje en barco de 250 km por el río Paraguay, que insume unas siete horas. En caso de ir en auto, durante los meses de sequía se puede tomar la carretera Parque do Pantanal. En la estación de lluvias sólo los vehículos 4×4 logran circular de forma fluida por la zona. A lo largo de la ruta, es posible ver animales sin salir del vehículo como yacarés, tamanduás (osos hormigueros), monos y jaguares.

En el centro de la ciudad de Corumbá se encuentra el emblemático Museo de la Historia del Pantanal. Allí se recrea, de forma interactiva, la colonización del bioma que es la mayor llanura inundable del planeta, desde la prehistoria hasta mediados de los años 1990. El edificio, que data de 1876, es una pequeña joya para los amantes de la arquitectura.

También se puede visitar el Porto Geral, que reúne un conjunto de construcciones históricas, y la Casa del Artesano, donde se venden productos locales hechos con madera, semillas, cuero de peces y otros materiales.

+ información:
http://visitbrasil.com/es/atracoes/museu-de-historia-do-pantanal.html

Créditos de las fotos: Embratur

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