Querida Pilará ya se ganó un lugar especial entre quienes viven y disfrutan la vida social de Pilará. Es ese tipo de espacio que combina lo mejor de una cantina mediterránea con el clima relajado de un club, donde la experiencia se siente cercana, simple y bien hecha desde el primer momento.
Con su formato all day y una carta disponible de 10 a 00 hs, Querida funciona como un punto de encuentro natural: familias que almuerzan sin apuro, amigos que se juntan a la noche, habitués que pasan por un café o una merienda que ya se volvió un ritual. Siempre hay movimiento, siempre hay alguien que vuelve.
El horno de barro es el corazón de la cocina y marca el pulso del lugar. De ahí salen carnes de cocción lenta, truchas patagónicas, pastas, vegetales y platos que respetan la estacionalidad y esa simpleza tan propia de lo casero, pero con técnica y cariño.
El salón acompaña esa esencia: materiales cálidos, mesas cercanas, un ambiente donde todos parecen conocerse. Esa dinámica de cantina viva, donde los saludos cruzados y las caras familiares construyen comunidad día a día, es parte del encanto. Es un espacio flexible, ideal tanto para una comida informal como para una celebración en familia.
“Querida Pilará es un lugar al que uno entra y siente el ambiente. Clientes y colaboradores se saludan por su nombre. Buscamos una cocina simple, rica y centrada en el producto, sin artificios; en un entorno donde la sobremesa está garantizada”, cuenta Alan Waldhorn, fundador de Grupo Doblevé.
Con una propuesta versátil, un clima cercano y un enfoque claro en la calidad, Querida Pilará se consolida como uno de los referentes gastronómicos de Pilar, un lugar donde siempre dan ganas de volver.
Instagram: @querida.pilara