Sierra de la Ventana suma una nueva propuesta para quienes buscan naturaleza, descanso y experiencias memorables: Days Inn, una marca reconocida en todo el mundo, llega al corazón de las sierras bonaerenses de la mano de Grupo Hotelero Albamonte. Un destino que ya enamora por su paisaje, ahora suma un hotel pensado para disfrutar en cualquier época del año.
Ubicado sobre la Ruta Provincial 76, el nuevo Days Inn Sierra de la Ventana ofrece una postal perfecta del Cerro Tres Picos, el punto más alto de la provincia. Es ese tipo de lugar donde el aire se siente distinto, el ritmo baja y la naturaleza se vuelve protagonista. Ideal para escapadas de fin de semana, vacaciones en familia o una pausa necesaria en medio de la rutina.
El hotel combina habitaciones amplias y luminosas, diseñadas para descansar mirando las sierras, con una propuesta gastronómica que celebra los sabores locales. En el restaurante y lobby bar “Los Cerros”, los visitantes pueden disfrutar platos regionales, vinos de Ventania y esos momentos que hacen que un viaje valga la pena.
Para quienes buscan relajarse, el spa con piscina climatizada, sauna y masajes es un refugio perfecto. Y en verano, la piscina exterior rodeada de jardines invita a pasar la tarde al sol con vistas panorámicas.
El hotel también es una gran opción para eventos, reuniones y celebraciones. Su Salón Ernesto Tornquist, con capacidad para 70 a 250 personas, ofrece un espacio versátil para encuentros corporativos, sociales o familiares.
A solo cinco cuadras, el Golf de Sierra de la Ventana suma un atractivo más para quienes disfrutan del deporte en escenarios naturales. Y para quienes prefieren la adrenalina nocturna, el Casino del destino completa la experiencia con entretenimiento y gastronomía.
Con esta apertura, GHA refuerza su presencia en la Argentina y amplía la oferta de alojamiento en uno de los destinos más buscados por quienes aman las sierras, el aire libre y el turismo de bienestar.
Days Inn ya está en funcionamiento y listo para recibir a quienes quieran descubrir —o redescubrir— la magia de Sierra de la Ventana.