Pulenta Estate y Porsche arrancaron la temporada con una apertura que mezcló vino, autos y lifestyle frente al mar en José Ignacio. Una celebración íntima, cuidada al detalle, que marcó el inicio de un espacio pensado para disfrutar el verano de una manera distinta: relajada, sofisticada y con ese toque sensorial que define a ambas marcas.
En un entorno rodeado de dunas y con vista directa al océano, el encuentro reunió a amigos, clientes y referentes del mundo del vino, el automovilismo y el diseño. La propuesta sorprendió desde el primer momento: una cava con la línea alta de Pulenta Estate, modelos Porsche en exhibición y un ambiente minimalista, cálido y sin apuros, ideal para quedarse conversando mientras cae el sol.
El espacio fue diseñado como un punto de encuentro íntimo, donde el vino y los autos conviven de manera natural. Esa afinidad entre ambas marcas se siente en cada detalle: estética cuidada, carácter, diseño y una conexión emocional que atraviesa toda la experiencia.
“Queríamos crear un entorno relajado, pero curado al detalle, donde el vino y los autos dialoguen de manera natural”, compartió Hugo Pulenta durante la inauguración.
Nina Pulenta sumó: “La idea es que la gente venga después de la playa, tome una copa y se sienta parte de este mundo”.
Durante toda la temporada, el espacio será sede de degustaciones privadas, desayunos sensoriales, test drives Porsche, salidas organizadas y cenas íntimas. Una agenda pensada para quienes buscan experiencias auténticas, sofisticadas y con identidad.
La inauguración fue solo el comienzo de un verano donde Pulenta Estate y Porsche invitan a descubrir un territorio compartido: elegante, relajado y hecho para disfrutarse con todos los sentidos.