Este invierno, el Sheraton Bariloche Hotel se convierte en el punto de encuentro ideal para quienes buscan descanso, buena gastronomía y experiencias únicas en la Patagonia. Con 45 habitaciones remodeladas frente al lago Nahuel Huapi, el hotel ofrece un entorno cálido y moderno que invita a disfrutar cada momento.
La novedad llega también a la mesa: el restaurante Brazarte estrena su carta de invierno con sabores regionales que conquistan paladares y transforman cada cena en un viaje sensorial. Desde productos locales de excelencia hasta propuestas que combinan tradición y creatividad, la experiencia gastronómica se vuelve protagonista.
A pasos del Centro Cívico y muy cerca del Cerro Catedral, el Sheraton Bariloche es la opción perfecta para escapadas de fin de semana, vacaciones en familia o planes con amigos. Spa, piscina interior, gimnasio y un lobby bar con ambiente relajado completan la propuesta para quienes quieren disfrutar del invierno con estilo y comodidad.
Junio, mes de aniversario
El Sheraton Bariloche Hotel inició su trayectoria hace 39 años. Tras un proceso de remodelación integral adaptado a los estándares de Marriott International, el Hotel pasó a formar parte de la marca internacional en junio de 2024 para consolidarse como un ícono de lujo en la Patagonia.
Este edificio, que comenzó a formar parte de la historia de Bariloche hace casi 4 décadas, ha sido escenario de celebraciones, encuentros, viajes y miles de historias. Hoy, convertido en Sheraton Bariloche Hotel, sigue recibiendo huéspedes con el mismo espíritu de hospitalidad que lo ha acompañado durante 39 años.
Sabores de invierno
El restaurante Brazarte ya tiene disponible su carta de invierno, que mantiene vigente el espíritu del lugar: productos locales, técnica internacional y pasión por la cocina compartida.
Con cada temporada, renueva la carta para acercar al comensal experiencias que sepan a Bariloche pero también a hogar.

Entre las entradas de la nueva carta se destacan la Bruschetta de chinchulines crocantes, el Bao de bondiola braseada, sweet chilli y encurtidos; y la Croqueta de trucha, rebozada con panko y emulsión de manzana asada.
En la sección del asador, los imperdibles son el Bife de chorizo, con puerros, cabutia y queso azul; el Ragú de cordero con ñoquis de papa y huevo a baja temperatura; el Cordero al asador con ensalada de pimientos al rescoldo y papines, y alioli de berenjenas ahumadas; y el Risotto de hongos y ave.
Entre las opciones vegetarianas pensadas a disfrutar con bajas temperaturas está el Risotto de cabutia asada; y se recomiendan entre las pastas los Sorrentino de calabaza y manteca de hierbas.
Reservas: reservations@barilochesheraton.com