Lanzan una propuesta única para quienes buscan disfrutar al máximo de su tiempo libre: una agenda exclusiva de espectáculos, cultura y entretenimiento que convierte cada salida en una experiencia inolvidable.
- Shows imperdibles: conciertos internacionales, teatro de primer nivel y estrenos que marcan tendencia.
- Ocio con estilo: actividades culturales, gastronómicas y recreativas que enriquecen cada momento.
- Acceso inmediato: plataformas digitales para reservar entradas y paquetes de manera rápida, segura y sencilla.
Esta iniciativa posiciona al entretenimiento como producto turístico de alto impacto, ofreciendo a operadores y agencias nuevas oportunidades de comercialización y al consumidor experiencias memorables que elevan su forma de disfrutar el tiempo libre.
El nuevo programa acerca al público una agenda de espectáculos y propuestas de tiempo libre diseñadas para quienes buscan disfrutar sin límites.
Según un relevamiento realizado por RTS Cruises, agencia especializada en cruceros de lujo, más de 170 de sus pasajeros en 2026 y 2027 revelan un fenómeno que desafía las expectativas tradicionales sobre cómo viajan los viajeros de alto poder adquisitivo: el 36% de todos los viajes elegidos fueron en Europa Central, con énfasis abrumador en cruceros de pequeños ríos.
Este no es un dato menor. En un contexto global donde los cruceros marítimos masivos dominan la industria, donde las islas paradisíacas y los resorts todo incluido siguen siendo destinos de referencia, los viajeros de lujo argentinos están eligiendo algo diferente. Están eligiendo quedarse en un río durante diez días, visitando la misma región, profundizando en su cultura, su gastronomía y su historia. «Esto no es casualidad. Es síntoma de una transformación profunda en lo que significa un viaje de lujo», explica Claudia Lamesa, socia gerente de RTS Cruises.
El viajero de lujo argentino y ranking de destinos más elegidos
Para entender esta tendencia, primero hay que entender quién está viajando. Según el informe de RTS Cruises de los más de estos 170 pasajeros, 56% son mujeres y 44% son hombres. Pero esta cifra es apenas la punta del iceberg. Lo que estos números revelan es que las mujeres argentinas de alto poder adquisitivo están liderando la demanda de viajes de lujo. Y no están eligiendo playas de resort de cinco estrellas en el Caribe. Están eligiendo cruceros fluviales en Europa Central. ¿Por qué? Porque el viajero de lujo contemporáneo, especialmente las mujeres, está buscando algo que el turismo tradicional no ofrece: agenda cultural, autonomía intelectual y experiencias que enriquecen más que impresionan. “Un crucero fluvial no es un viaje para contar en redes sociales. Es un viaje para vivir. Es una inmersión en la gastronomía francesa, en los viñedos de Borgoña, en la historia de ciudades que han moldeado Europa. Es un viaje donde el destino no es un lugar, sino una experiencia”, destaca Lamesa.
Según el relevamiento los viajes fluviales por Europa Central son los más elegidos (36% de los pasajeros) que incluyen en orden de preferencia los siguientes itinerarios: Nice → Lyon (23 itinerarios), Zurich → Amsterdam (14 itinerarios), Budapest → Nürnberg (6 itinerarios) y Frankfurt → Zurich (2 itinerarios).
En diez días navegando de Nice a Lyon, los viajeros no solo ven Francia. Viven Francia. Comen en restaurantes locales, no en buffets de crucero. Visitan viñedos familiares, no bodegas turísticas. Conversan con guías locales que hablan de historia, no de datos turísticos memorizados. «La ruta representa la antítesis del turismo masivo», señala el análisis. “Europa Central se ha convertido en el nuevo destino de referencia para el viajero argentino de lujo. Es un viaje a través de la historia de Alemania, Francia y Holanda. Es un viaje que conecta puntos: castillos medievales, ciudades renacentistas, revoluciones industriales, guerras mundiales, renacimientos culturales”.
Pero la tendencia no es solo Europa. El 24% de los viajeros eligieron expediciones a la Antártida, el Ártico y otras aventuras de exploración, que se ubican en el segundo lugar de destinos más elegidos. Este dato muestra que 1 de 4 pasajeros no busca la experiencia clásica de crucero. Está buscando algo más radical: la exploración de la naturaleza. La proximidad geográfica de Argentina respecto a la Antártida probablemente juega un papel clave. Pero también hay algo más profundo: el viajero argentino de lujo está buscando experiencias que lo transformen.
El Mediterráneo, que históricamente ha sido el destino de referencia para cruceros de lujo, es el tercer destino más elegido con el 13,6% de los viajes. Las rutas mediterráneas incluyen Monte Carlo-Barcelona, Valletta-Niza, Civitavecchia-Barcelona y Fusina-Civitavecchia. Son rutas clásicas, de gran reputación, que ofrecen playas, puertos históricos y ciudades icónicas.
El Norte de Europa, captura el 8,8% de los viajes, posicionándose como el cuarto destino regional. Las rutas elegidas incluyen Copenhagen-Stockholm, Copenhagen-Ámsterdam y Southampton-Copenhagen. Lo interesante es que el Norte de Europa, sugiere que hay un segmento de viajeros argentinos interesados en las capitales nórdicas, la experiencia báltica, y una navegación marina diferente a la del Mediterráneo.
Pero el dato clave del informe es que Europa Central + Mediterráneo + Norte de Europa = 57,8% de todos los viajes. Esto significa que casi 6 de cada 10 pasajeros eligieron destinos europeos. En otras palabras, Europa es el destino de referencia indiscutible para el viajero argentino de lujo.

Alaska captura el 8% de los viajes, posicionándose como el quinto destino más demandado, seguidopor Asia con el 5,6%, y Grecia-Turquía con el 4%.La elección de estos destinos sugiere que el viajero argentino de lujo no está buscando la máxima distancia o el máximo exotismo. Está buscando la máxima profundidad. Alaska ofrece naturaleza salvaje. Asia ofrece exotismo cultural. “De este análisis emerge una tendencia clara: el viajero argentino de lujo está abandonando el turismo de consumo y abrazando el turismo de experiencia profunda. Prefieren destinos con narrativa histórica, prefieren la intimidad y la profundidad y que a veces el lujo no es solo comodidad, sino también desafío y autenticidad”, comparte Lamesa y agrega: “El viaje de lujo del futuro no será más grande. Será más profundo. No será más lejano. Será más significativo. No será más cómodo. Será más auténtico”.