El gerente general de Altos del Arapey All Inclusive, Golf & Spa analiza la renovación de este resort termal cinco estrellas de Uruguay, la incorporación de espacios deportivos y de trabajo, el crecimiento del mercado argentino y los desafíos de administrar una propiedad que combina aguas termales, golf, bienestar y sistema all inclusive.
Altos del Arapey renueva su propuesta hotelera
Altos del Arapey Club de Golf & Hotel Termal se encuentra en el departamento uruguayo de Salto, en un entorno natural próximo al río Arapey. La propiedad combina alojamiento cinco estrellas, sistema all inclusive, piscinas de aguas termales, spa, recreación y un campo de golf de 18 hoyos.
El resort dispone de 156 habitaciones, entre ellas 20 suites, distribuidas en cinco módulos integrados con el paisaje. Su pozo termal propio alcanza los 950 metros de profundidad y proporciona agua a una temperatura aproximada de entre 39 y 40 grados, utilizada en las piscinas, el spa, las duchas de las habitaciones y también para consumo.
Después de cumplir 13 años, el establecimiento atraviesa una etapa de renovación que incluye infraestructura familiar, instalaciones deportivas, conectividad digital y nuevos espacios destinados a quienes necesitan trabajar durante sus vacaciones.
En la Feria Internacional de Turismo de América Latina, FIT 2026, este medio conversó con John Iriondo, gerente general de Altos del Arapey, sobre las novedades para la próxima temporada, el crecimiento del público argentino y la evolución de una hotelería donde el descanso convive cada vez más con el trabajo remoto.
Nuevos espacios para las familias y el deporte
-Altos del Arapey es una marca conocida por el mercado argentino. ¿Qué novedades presenta para la próxima temporada de verano?
El año pasado comenzamos un proceso de renovación del hotel. Acabamos de cumplir 13 años y consideramos que era un buen momento para actualizar distintos espacios y sumar nuevas experiencias.
Una de las primeras obras fue la construcción de un nuevo Kids Club para las familias que viajan con niños. Queríamos ofrecerles un espacio más moderno, cómodo y adaptado a las diferentes actividades recreativas.
Durante el verano también inauguramos dos canchas de pádel vidriadas. Es un deporte que está atravesando un crecimiento muy importante y genera mucha participación entre los huéspedes. Ya estamos organizando partidos, torneos y actividades vinculadas con esas instalaciones.
Además, incorporamos una cancha multipropósito para básquet y fútbol. La intención es ampliar las posibilidades de recreación para niños, adolescentes y adultos, y conseguir que cada integrante de la familia encuentre una actividad adecuada durante su estadía.
Un espacio de coworking dentro del resort
-También inauguraron un área de coworking. ¿Qué necesidad detectaron entre los huéspedes?
Observamos que muchos de nuestros visitantes necesitan mantenerse conectados con su trabajo. Algunos llegan por una reunión o una actividad profesional, mientras que otros están de vacaciones con su familia, pero igualmente deben dedicar dos o tres horas a atender asuntos de la oficina.
Por eso creamos un espacio exclusivo de coworking, silencioso y tranquilo, donde es posible mantener una videollamada, participar en una reunión o concentrarse sin el ruido propio de las áreas recreativas.
La persona puede trabajar mientras toma un café y, al mismo tiempo, su familia continúa disfrutando del hotel. Nos pareció importante proporcionar una solución adecuada para esa realidad.
No queremos que alguien tenga que trabajar dentro de la habitación, en el lobby o en otro espacio donde pueda ser interrumpido. El coworking permite separar esos momentos y regresar después a las vacaciones.
Vacaciones, conectividad y trabajo remoto
-En este caso, la conectividad no se refiere solamente al acceso al hotel, sino también a la infraestructura digital. ¿Qué inversiones realizaron?
El año pasado hicimos una inversión muy importante en toda la red Wi-Fi. La fibra óptica que llegaba al hotel tenía una buena capacidad, pero los equipos encargados de distribuir esa conexión dentro de la propiedad estaban quedando obsoletos.
Cambiamos las antenas, los hubs y diferentes componentes de la infraestructura. Fue una intervención de gran magnitud porque podemos tener entre 1.200 y 1.500 dispositivos conectados simultáneamente.
Actualmente la red funciona muy bien. El huésped que necesita participar en una videollamada, mantener una conferencia o trabajar con archivos no siente que le falta ancho de banda.
La conectividad se convirtió en un servicio esencial. Incluso quienes viajan exclusivamente por vacaciones suelen utilizar varios dispositivos y esperan disponer de una conexión estable en cualquier sector del establecimiento.
Una respuesta hotelera al crecimiento del bleisure
-¿La incorporación del coworking muestra que los viajes de negocios y las vacaciones están cada vez más integrados?
Totalmente. Hoy resulta muy difícil separar de manera absoluta el trabajo y el descanso. Muchas personas pueden viajar con mayor libertad porque tienen la posibilidad de conectarse durante algunas horas.
Si el hotel ofrece las condiciones necesarias, un huésped puede prolongar su estadía, viajar con la familia o combinar una reunión profesional con algunos días de vacaciones.
Nuestra función es facilitar esa experiencia. La persona debe poder cumplir con sus responsabilidades sin que toda la familia tenga que modificar sus planes.
El coworking y la mejora de la conectividad responden a ese cambio. Son servicios que quizás hace algunos años no se consideraban prioritarios dentro de un resort vacacional, pero que actualmente pueden influir en la elección del establecimiento.
Infraestructura frente a las lluvias intensas
-¿Cómo trabajan ante fenómenos meteorológicos más intensos y temporadas de lluvias abundantes?
Nuestro hotel no suele verse demasiado afectado, salvo cuando se producen tormentas de viento capaces de provocar algún daño puntual.
El principal desafío aparece en el campo de golf, porque una lluvia muy intensa puede acumular una gran cantidad de agua en poco tiempo. Recientemente, por ejemplo, tuvimos alrededor de 100 milímetros en dos horas.
Estamos realizando movimientos de suelo y obras destinadas a mejorar el manejo y el drenaje del agua dentro del campo. Esas intervenciones permiten que el terreno se recupere más rápido y pueda volver a estar en condiciones de uso.
El objetivo es adaptarnos y reducir el tiempo durante el cual una actividad puede verse limitada después de una tormenta.
Un campo de golf de 18 hoyos
-¿Qué lugar ocupa el golf dentro de la propuesta general del establecimiento?
Es uno de nuestros productos diferenciales. Tenemos un campo de 18 hoyos, además de driving range y putting green.
Recibimos jugadores experimentados, pero también huéspedes que tienen su primer contacto con el deporte durante la estadía. Organizamos torneos y diferentes actividades para fomentar su práctica.
El golf se integra con el paisaje y con la tranquilidad del entorno. No funciona como un servicio aislado, sino como parte de una propuesta que incluye termas, spa, gastronomía, descanso y recreación.
Esa variedad nos permite recibir públicos muy diferentes: familias, parejas, grupos de amigos, golfistas y también viajeros corporativos.
Un pozo termal propio como diferencial
-Altos del Arapey forma parte de uno de los circuitos termales más reconocidos de Uruguay. ¿Cómo se integra el hotel dentro de esa oferta?
Las aguas termales siempre han sido uno de los grandes diferenciales del litoral uruguayo. No solamente por su temperatura, sino también por sus propiedades minerales y químicas.
En nuestro caso, tenemos un pozo termal propio. Eso nos garantiza un caudal importante y un agua de excelente calidad.
El agua se utiliza en las piscinas y en las duchas de las habitaciones, pero su nivel de pureza también permite que la sirvamos en el restaurante. Es potable y tiene distintas propiedades minerales valoradas por los huéspedes.
Las termas están integradas a toda la experiencia. No son solamente una actividad adicional, sino uno de los elementos que definen la identidad del hotel.
El pozo propio proporciona agua mineromedicinal a una temperatura aproximada de entre 39 y 40 grados. El complejo cuenta con piscinas exteriores, una piscina climatizada interior-exterior, espacios para niños, jacuzzi y sectores de descanso con vistas al entorno natural.
Bienestar durante todo el año
-¿La propuesta termal contribuye a reducir la estacionalidad?
Sí. Una de las grandes ventajas de las aguas termales es que pueden disfrutarse durante todo el año.
En verano podemos adaptar la temperatura de algunas piscinas exteriores para que resulten más agradables. Durante los meses fríos, en cambio, el agua caliente se transforma en uno de los principales atractivos.
Eso nos permite recibir huéspedes en distintas temporadas y construir una propuesta menos dependiente del clima. Las familias pueden disfrutar de las termas, pero también tenemos parejas que viajan para descansar, utilizar el spa o realizar una escapada de bienestar.
El campo de golf, la gastronomía, las actividades recreativas y el sistema all inclusive complementan esa posibilidad de funcionar durante los doce meses.
Promociones para estadías prolongadas
-¿Qué promociones preparan para los próximos meses?
No solemos trabajar con una gran cantidad de promociones porque tenemos una demanda importante.
Para el verano sí desarrollamos propuestas de estadías prolongadas. Muchas familias eligen realizar sus vacaciones principales del año en nuestro hotel y permanecen cinco, siete o incluso quince días.
Las promociones de long stay responden a ese comportamiento. Después podemos presentar alguna acción puntual, pero la prioridad es premiar a quienes deciden permanecer durante períodos más extensos.
El sistema all inclusive facilita ese tipo de estadía porque permite tener mayor previsibilidad sobre el presupuesto. Las comidas, las bebidas y muchas de las actividades están contempladas dentro de la propuesta.
El crecimiento del mercado argentino
-¿Cómo se está comportando el turismo argentino?
El mercado argentino está muy fuerte. Después de la pandemia creció muchísimo y el año pasado alcanzamos el mejor resultado histórico del hotel.
Durante este año veníamos incluso mejor. En julio sentimos una reducción vinculada con el Mundial, porque muchos de nuestros clientes argentinos viajaron para acompañar a su selección o concentraron allí sus vacaciones.
Sin embargo, en agosto y septiembre recuperamos rápidamente el caudal habitual. Actualmente, los argentinos representan aproximadamente el 60% de nuestros huéspedes.
Es un mercado fundamental para Altos del Arapey, no solamente por su volumen, sino también por su fidelidad. Tenemos muchas familias que regresan y que conocen muy bien la propuesta.
Estadías de hasta dos semanas durante el verano
-¿Cuál es la duración promedio de las estadías de los argentinos?
Depende mucho de la época del año. Durante los fines de semana largos o en los meses previos al verano, las estadías suelen ser de tres o cuatro noches.
En verano la permanencia aumenta. Es habitual recibir huéspedes por cinco o siete noches, pero también tenemos familias que se quedan quince días sin ningún problema.
Cuando una persona permanece dos semanas, la variedad de actividades se vuelve fundamental. Necesitamos ofrecer alternativas para que cada día pueda tener una dinámica diferente y para que adultos, adolescentes y niños encuentren sus propios espacios.
Accesibilidad desde la Argentina
-¿Cómo se encuentran los caminos y los accesos hacia el hotel?
Los accesos son buenos. Muchos argentinos llegan en automóvil, especialmente desde las provincias más cercanas y desde Buenos Aires.
El resort está ubicado en las Termas del Arapey, en el departamento de Salto. Quienes llegan desde la Argentina pueden ingresar a Uruguay a través del puente internacional que conecta Concordia con Salto y continuar después por carretera.
También contamos con transporte propio para realizar traslados entre la ciudad de Salto y el hotel. Es un servicio importante para quienes llegan en ómnibus o por otros medios y no disponen de vehículo particular.
El equipo como centro de la experiencia hotelera
-En hotelería suele hablarse mucho de las instalaciones y poco de los equipos. ¿Qué importancia tienen las personas dentro de la propuesta?
La hotelería es un producto que se brinda a través de las personas. Es imposible que el factor humano no tenga una importancia central.
Podemos tener excelentes habitaciones, piscinas, un campo de golf y buena gastronomía, pero la experiencia depende de cómo el huésped es recibido y atendido.
El uruguayo se caracteriza por ser amable, cortés y cercano. El público argentino siente mucho cariño por el turismo uruguayo y valora esa forma de relacionarse.
Nuestro trabajo consiste en complementar esa calidez humana con profesionalismo, conocimientos técnicos y capacitación. No queremos perder la cercanía, sino agregarle herramientas que permitan ofrecer un servicio consistente.
Capacitación interna y consultorías especializadas
-¿Cómo desarrollan la capacitación de un equipo que trabaja en un hotel con características tan diversas?
Tenemos capacitaciones internas y también trabajamos con consultorías externas. Es un proceso permanente que nunca termina.
Nos apoyamos en especialistas para algunos temas, especialmente cuando trabajamos con los mandos medios. Allí aparecen cuestiones vinculadas con liderazgo, coordinación de equipos, comunicación y gestión.
Las capacitaciones más técnicas suelen ser desarrolladas internamente por personas que conocen la operación cotidiana del hotel.
Altos del Arapey tiene características particulares porque combina alojamiento, gastronomía, aguas termales, piscinas, spa, golf, recreación, deportes y actividades para distintas edades. La formación debe adaptarse a esa complejidad.
Cada sector tiene necesidades específicas, pero todos deben comprender que forman parte de una misma experiencia.

Tres años de transformación en la gestión
-Después de tres años y medio como gerente general, ¿en qué etapa considera que se encuentra su trabajo?
El hotel ha evolucionado y cambiado mucho. Una parte importante de mi trabajo estuvo relacionada con transformar la manera de gestionarlo.
Los cambios culturales siempre son difíciles porque no consisten solamente en modificar procesos. También implican revisar hábitos, formas de comunicación y maneras de tomar decisiones.
Al mismo tiempo, el hotel no ha dejado de crecer durante los últimos años. Eso exige adaptar permanentemente la estructura y preparar al equipo para un volumen mayor de actividad.
Todavía no hemos alcanzado nuestro techo. Tenemos modificaciones edilicias en marcha y otras previstas para los próximos dos años. También esperamos que el establecimiento continúe creciendo antes de llegar a una etapa de mayor estabilidad.
Por lo tanto, falta mucho trabajo. Afortunadamente, todavía tenemos muchos desafíos por delante.
Crecer sin perder la identidad del servicio
La transformación de Altos del Arapey refleja un cambio más amplio dentro de la hospitalidad. El huésped ya no elige únicamente una habitación o un conjunto de instalaciones: busca conectividad, bienestar, actividades familiares, espacios de trabajo y libertad para organizar su tiempo.
La apertura del coworking convierte esa evolución en una decisión concreta. Mientras una parte de la familia disfruta de las piscinas termales, el golf o la recreación, otra puede resolver sus compromisos profesionales sin abandonar el viaje. Esa convivencia entre negocios y placer amplía el alcance del resort y favorece las estadías prolongadas.
Durante los próximos dos años, el desafío será continuar renovando la infraestructura, administrar una demanda en crecimiento y mantener la fidelidad del público argentino. Pero la principal prueba estará en conservar aquello que Iriondo identifica como el centro de la hotelería: una experiencia sostenida por personas capaces de combinar la tradicional calidez uruguaya con un servicio cada vez más profesional.