Cuando un viaje empieza bien, todo se siente distinto. Y ahora, Aerolíneas Argentinas y Uber dan un paso más para que cada traslado —desde la puerta de tu casa hasta los paisajes más imponentes del país— sea más simple, fluido y sin estrés. La aerolínea de bandera y la plataforma de movilidad más utilizada del mundo avanzan en una colaboración que promete transformar la experiencia de millones de viajeros.
En un país donde los destinos sorprenden a cada kilómetro —la inmensidad de la Patagonia, los colores del Norte, la selva misionera, los valles del vino, la energía del Litoral y la magia del Fin del Mundo— esta alianza busca que llegar a ellos sea tan placentero como descubrirlos. Porque viajar no empieza en el aeropuerto: empieza cuando decidís moverte.
La colaboración entre Aerolíneas Argentinas y Uber abre la puerta a beneficios para usuarios, programas de fidelización conectados, traslados más simples hacia y desde los aeropuertos, y nuevas propuestas pensadas para que cada tramo del viaje sea más cómodo. Desde promociones especiales hasta experiencias integradas, la idea es clara: que el viajero disfrute más y se preocupe menos por la logística.

“Construir un ecosistema de movilidad más integrado es clave para mejorar la experiencia de quienes viajan por el país”, destacó Fabián Lombardo, presidente y CEO de Aerolíneas Argentinas. Desde Uber, remarcaron que Argentina es un mercado estratégico y que trabajar junto a la aerolínea nacional permite elevar la experiencia de viaje en todas sus etapas.
Ya hubo acciones conjuntas —como descuentos para quienes aterrizan en distintos destinos del país— y este nuevo acuerdo profundiza esa línea de trabajo. El objetivo es que cada persona que explore Argentina pueda hacerlo con más comodidad, más beneficios y más libertad para disfrutar de lo que realmente importa: los paisajes, la cultura y la emoción de viajar.
Con esta alianza, Aerolíneas Argentinas y Uber buscan que moverse por el país sea tan inspirador como contemplar un amanecer en los glaciares, un atardecer en los viñedos o una noche estrellada en la Puna. Un viaje más simple es un viaje mejor.