El turismo argentino atraviesa un momento delicado: los recortes al INPROTUR y a Parques Nacionales ponen en jaque la promoción internacional y la protección de nuestros paisajes más emblemáticos.
Para quienes viven del turismo —agencias, operadores, guías y comunidades locales— esta medida significa menos campañas en el exterior, menos llegada de visitantes y, en consecuencia, menos oportunidades de crecimiento.
La diputada Ana María Ianni levantó la voz desde Santa Cruz, advirtiendo que el ajuste golpea directamente a las economías regionales. Y no es un detalle menor: hablamos de destinos que dependen de la llegada de turistas para sostener empleos, gastronomía, hotelería y experiencias únicas que hacen de Argentina un país diverso y atractivo.
El INPROTUR, motor de la promoción internacional, sufrió un recorte de $282.600.000. Ese presupuesto es el que permite que Argentina se muestre en ferias globales, que se lancen campañas digitales en mercados emisores y que se mantenga la competitividad frente a otros destinos.
Hoy más que nunca, el sector turístico necesita respaldo para seguir ofreciendo experiencias auténticas: desde la Patagonia hasta las Cataratas, pasando por bodegas, rutas gastronómicas y parques nacionales que son orgullo de nuestra identidad.