San Valentín siempre invita a bajar un cambio, a elegir con intención y a convertir cada gesto en un pequeño ritual. Y si hay un lenguaje capaz de decirlo todo sin palabras, ese es el vino. Para esta fecha, dos Pinot Noir argentinos que enamoran desde el primer sorbo: uno nacido en la altura mendocina, otro forjado en la Patagonia profunda. Dos estilos distintos, una misma promesa: celebrar el amor con identidad, origen y sensibilidad.
Pulenta Estate Pinot Noir — Elegancia que abraza
Este Pinot Noir del Valle de Uco —a más de 1.200 metros de altura— es pura delicadeza. Fermentado con levaduras indígenas, expresa el terroir con honestidad: fruta roja fresca, notas florales y ese carácter de montaña que lo vuelve inconfundible.
Su color rubí tenue anticipa un vino sutil, fresco y equilibrado, ideal para cenas íntimas, charlas que se estiran y momentos donde la conexión manda. Su final largo y sedoso acompaña sin imponerse, como esos amores que se construyen desde la sensibilidad.
La filosofía de la bodega lo resume perfecto: “Hacer un gran vino es un acto de generosidad, de pensar siempre en el otro que lo degustará”. Y este Pinot Noir lo confirma en cada copa.

Rara Avis Patagonia Pinot Noir 2020 — Autenticidad sin filtros
Rara Avis —ese “ser único” que destaca por naturaleza— es el nombre perfecto para este Pinot Noir patagónico elaborado por Bodega Malma, pionera en San Patricio del Chañar. Un vino que muestra el terruño sin maquillaje: rojo traslúcido, aromas nítidos, bayas frescas, leves notas terrosas y un toque mineral que suma profundidad.
La fermentación sin azufre agregado potencia su transparencia aromática y su carácter franco. En boca, la acidez natural y los taninos suaves construyen un equilibrio elegante, con un final persistente que invita a seguir descubriéndolo.
La crítica internacional lo celebró con puntajes destacados —90 Tim Atkin, 92 Vinous, 91 James Suckling, 95 Descorchados— consolidándolo como una de las expresiones más logradas del Pinot Noir patagónico.
Un vino para quienes eligen amar desde lo auténtico, lo singular y lo poco común.
Dos estilos, una misma intención
Desde la elegancia de la altura mendocina hasta la honestidad del sur patagónico, estos dos Pinot Noir proponen un San Valentín con vinos que hablan de origen, sensibilidad y disfrute compartido. Porque enamorarse también es elegir bien qué brindar.