En el corazón de Ourense, Vilanova dos Infantes se alza como un tesoro medieval que acaba de ser reconocido oficialmente entre Los Pueblos más Bonitos de España. Pasear por sus calles es entrar en un relato vivo de historia, tradición y paisajes que enamoran.
La Torre del Homenaje vigila desde lo alto, mientras la iglesia de San Salvador y el santuario del Cristal recuerdan que aquí la cultura y la espiritualidad se entrelazan con la vida cotidiana. Cada rincón guarda la huella de oficios antiguos, de músicos y zapateros que dieron identidad a este burgo gallego.
La romería Raigame, con su danza gremial y su música ancestral, es la mejor carta de presentación de un pueblo que sabe celebrar su legado. Y tras la fiesta, nada como dejarse llevar por la calma de sus plazas y miradores, donde el paisaje gallego despliega toda su belleza.
Hoy, Vilanova dos Infantes no solo presume de patrimonio: también abre sus puertas a quienes buscan experiencias auténticas, turismo sostenible y la emoción de descubrir un lugar que conserva su esencia con orgullo.