Lima e Ica tienen ese “algo” que hace que un viaje en pareja se convierta en un recuerdo inolvidable. Son destinos cercanos, fáciles de combinar y perfectos para quienes quieren celebrar el amor con experiencias que despiertan los sentidos: sabores únicos, paisajes que enamoran y momentos pensados para desconectar de la rutina.
Lima: romance con sabor a mar y alta cocina
La capital peruana es un imán para los amantes de la buena mesa. Restaurantes con vista al Pacífico, cebiches fresquísimos, pisco sours al atardecer y propuestas de alta cocina en lugares reconocidos mundialmente como Central, Maido, Kjolle, Mayta o Astrid & Gastón.
Miraflores, Barranco y San Isidro suman el combo perfecto: hoteles de primer nivel, cafés con identidad peruana y paseos por el malecón que regalan postales románticas sin esfuerzo.
Ica: desierto, bodegas y playas para vivir el amor a otro ritmo
A pocas horas por carretera, Ica cambia el escenario por completo. Dunas infinitas, viñedos centenarios y playas que sorprenden por su belleza natural.
El plan estrella: un picnic privado en el desierto de Paracas, llegando en 4×4 entre dunas que parecen dibujadas a mano. Atardecer, velas, silencio y un cielo estrellado que hace que todo parezca una película.
La Ruta del Pisco suma historia, tradición y degustaciones en bodegas que mantienen vivo un legado de más de 300 años. Muchas permiten paseos entre viñedos, noches en haciendas y recorridos en bicicleta o a caballo, ideales para parejas que buscan experiencias auténticas.
Y si la idea es explorar, la región ofrece imperdibles:
• Reserva Nacional de Paracas, con acantilados y playas únicas.
• Islas Ballestas, hogar de lobos marinos, pingüinos de Humboldt y aves increíbles.
• Líneas de Nasca, un misterio milenario que solo se aprecia desde el aire.
Un viaje para celebrar el amor con todos los sentidos
Entre una cena de autor en Lima, una noche bajo las estrellas en Paracas o un brindis con pisco en una bodega histórica, Perú se convierte en el escenario perfecto para celebrar el amor de una manera distinta, auténtica y profundamente memorable.