Si alguna vez soñaste con meterte dentro de una película, los escenarios de África Mía en Kenia son el lugar perfecto para hacerlo. La historia basada en las memorias de Karen Blixen (bajo el seudónimo Isaak Dinesen) cobró vida entre sabanas infinitas, cielos inmensos y la energía vibrante de Nairobi.
Hoy, esos mismos paisajes siguen siendo una oda visual al continente africano: reservas naturales donde el horizonte parece no terminar nunca, colinas que cambian de color con la luz del día y rincones que conservan intacta la atmósfera romántica y aventurera del film.
Recorrer estas locaciones es mucho más que visitar un set de filmación. Es sentir el pulso de África, conectar con su naturaleza salvaje y descubrir por qué este destino sigue enamorando a viajeros, fotógrafos y amantes del cine de todo el mundo.