Fernando de Noronha es ese destino que todos soñamos alguna vez: un rincón del Nordeste brasileño donde la naturaleza marca el ritmo y cada día parece una postal. Reconocido por la UNESCO como referencia internacional en turismo sostenible, este archipiélago pernambucano combina playas de agua cristalina, paisajes exuberantes y una vida marina que sorprende incluso a los viajeros más experimentados.
Acá, bucear con tortugas y delfines, caminar por senderos con vistas panorámicas o simplemente relajarse frente a un mar turquesa se vuelve parte de la rutina. Noronha es ideal para quienes buscan exclusividad, contacto real con el medio ambiente y una belleza que se mantiene prácticamente intacta.
El archipiélago está a 375 km de Natal y a 545 km de Recife, capital de Pernambuco. Son 21 islas, rocas e islotes, pero solo una —Fernando de Noronha— está habitada. En total, el territorio suma 26 km² de pura naturaleza protegida.
Con la pista del Aeropuerto Gobernador Carlos Wilson renovada, Noronha volvió a recibir vuelos turbojet.
• Azul opera unas 18 frecuencias semanales, principalmente desde Recife.
• GOL conecta el destino con São Paulo (Guarulhos) con alrededor de 11 vuelos por semana.
• Latam suma unas 5 frecuencias directas desde São Paulo.
La conectividad está cada vez más fuerte, lo que facilita el acceso desde los principales mercados emisores de Brasil.
El clima es tropical, estable y cálido todo el año, con temperaturas cercanas a los 28 °C.
• Estación seca: agosto a febrero.
• Estación lluviosa: marzo a julio, con lluvias rápidas y mucho sol.
El mar se mantiene entre 26 °C y 28 °C, perfecto para actividades acuáticas.
Noronha es un destino “todo el año”, pero cada época tiene su encanto:
• Surf: diciembre a febrero, cuando las olas están en su mejor momento.
• Buceo y snorkel: agosto, septiembre y octubre, con aguas más tranquilas y cristalinas.
• Lluvias: marzo a junio, ideales para ver cascadas y disfrutar igual de días soleados.
Si podés, quedate varios días: la isla tiene muchísimo para ofrecer. Como mínimo, cinco días permiten recorrer lo esencial y disfrutar de sus playas sin apuro.
Llevar ropa liviana, calzado cómodo, protector solar, repelente y una campera fina para la noche. Si tenés equipo de snorkel, mejor llevarlo para evitar alquileres. También conviene llevar medicamentos básicos, ya que la farmacia local puede no tener todo.

Hay opciones de alojamiento para todos los estilos:
• Posadas familiares administradas por residentes, más simples y accesibles.
• Posadas de nivel medio y alto, con más confort y privacidad.
Reservar con anticipación es clave para conseguir mejores tarifas y disponibilidad.
Noronha es perfecta tanto para relajarse como para moverse al aire libre. Entre las actividades más buscadas:
• Playas y miradores
• Senderos y caminatas
• Buceo y snorkel
• Paseos en barco
• Canoa hawaiana
• Surf
Las entradas pueden comprarse a través del sitio web parnanoronha.com.br.
Todo rodeado de aves, tortugas, peces multicolores y una energía natural única.
Cada playa tiene su personalidad:
• Mar de Dentro: Praia do Cachorro, Praia do Meio, Praia da Conceição, Praia do Boldró, Praia do Bode.
• Surf: Cacimba do Padre.
• Snorkel: Praia do Porto.
• Íconos imperdibles: Baía dos Porcos y Praia do Sancho.
• Mar de Fora: Leão, Sueste, Atalaia y Caieira, más salvajes y rocosas.
Todas forman parte del Parque Nacional Marino y requieren entrada.
La gastronomía local celebra los sabores del mar: pescados frescos, mariscos, camarones, langostas y pulpo con ese toque nordestino que enamora. La mayoría de los restaurantes está en Vila dos Remédios, pero hay buenas opciones en toda la isla.
Información útil
• Huso horario: una hora por delante de Brasilia (GMT-2).
• TPA: tasa de preservación ambiental de R$ 105,79 por día y por persona.
• Parque Nacional Marino: entrada válida por 10 días (R$ 192 brasileños / R$ 384 extranjeros). Menores de 12 y mayores de 60 (brasileños) no pagan.